Los principales países productores de granada fresca en el mundo se encuentran en Medio Oriente, destacando como principales productores India, China, Indonesia, Bangladés y Egipto; de todos estos el único principal productor que no exporta es China que destina su producción a su consumo local; otros países que están incrementando su producción, pero exclusivamente para la exportación, son Perú, Chile, Argentina y España, ya que en sus mercados internos no hay hábito de consumo de la granada fresca; en España, que es el principal país productor de Europa, existen más de 2500 hectáreas cultivadas con una producción de 20 000 toneladas al año.
La fruta se come fresca, grano a grano, apartando la corteza y las laminillas amargas (tastanas) que separan las celdas (lóculos) donde se encuentran. Es muy apreciada por los niños. Se puede utilizar para hacer sorbetes, bebidas, jarabe de granadina y como ingrediente en platos cocinados.
Las granadas maduras presentan un color rojo profundo a marrón. Las granadas pequeñas normalmente están secas, leñosas, acres e incomibles. Cuanto más grande sea el fruto, la pulpa será más jugosa. La epidermis debe de estar bien lisa y brillante, exenta de marcas. Se dice que la fruta está madura cuando presionándola un poco emite un ruido metálico.
Está muy publicitada en tiempos recientes y es una de las llamadas «superfrutas» por los compuestos químicos de acción positiva que posee: es rica en antioxidantes y potasio, calcio, magnesio y vitamina C.
La granada se utiliza en paramedicina tradicional:
Algunos trabajos de investigación recientes sugieren que el consumo de granadas podría tener efectos beneficiosos para la salud cardiovascular y la prevención de ciertos tipos de cáncer, además de contener el precursor de la urolitina A, una sustancia anti envejecimiento que podría aumentar la resistencia muscular en humanos.
En gargarismos, alivia la tos persistente, y es eficaz en caso de fiebre, de diarreas, de cólico y puede servir también de vermífugo. Tiene ligeras propiedades diuréticas y antihipertensivas, Investigaciones recientes demuestran que los extractos de granada inhiben el desarrollo de células cancerosas en cultivos «in vitro».
Las fibras de la granada, mayoritariamente insolubles, son irritantes y están contraindicadas en las personas que padecen de divertículos o de irritación cólica aunque son muy beneficiosas para quienes son propensos a los estreñimientos o diarreas y al tránsito intestinal lento.
